Los libros, desde mi infancia, han sido mis grandes compañeros, me han llenado de aventura, de magia, de imaginación, de todo lo descriptible e indiscripible, de las mejores historias así como de las peores, de Ciencia y de Ciencia ficción, de cosas creíbles e increíbles, de personajes maravillosos de la vida real y de la vida no tan real, como las fábulas o las leyendas, la mitología o el cuento; pero lo que mejor me han regalado, ha sido compañía y lealtad. Ellos siempre han estado conmigo en mis momentos más dolorosos y en los más felices. Cuando yo era pequeña,  hubo ocasiones en las que me encontraba sola, atemorizada, triste… pero ¡ahí estaban ellos! Otras veces, cuando mis padres estaban ocupados viviendo sus propias neurosis o, cuando los amigos me habían abandonado o, cuando las parejas se iban; ¡ahí estaban ellos! Hablándome. Acompañándome. Dialogando conmigo y enseñándome lo que en ese momento me era propicio saber…

Pero bueno, regresando a  los libros,  hace un par de semanas llegó a mis manos,  uno de Gotham Chopra, hijo de Deepak Chopra; algunos los conocerán, otros no. Para mí ha sido agradable su lectura, y hoy,  me hace descubrir de nuevo, cosas importantes para mí, para re- encontrarme con las realidades del mundo, entender mi forma de percibirlas, y de cómo los otros las perciben y las viven.

Lo que quiero decir, es que los libros, son grandes amigos, grandes compañeros y grandes sabios, —las más de las veces—, porque también podemos encontrar en ellos a la reina más grande de las ignorancias, la manipulación y los engaños… Sí, sí es importante saber discernir entre buena y mala literatura… y por ello, lo mejor es leer y leer y leer, de muchos temas y de diversas editoriales… podemos comenzar con los clásicos.

Así entonces, ¿Qué son ellos, esos,  los que han forjado a los grandes hombres, santos, pensadores, artistas, médicos, científicos, filósofos y filántropos de la humanidad?

¿Personas, entidades, seres…?

No lo sé, pero siempre, fueron escritos por hombres y mujeres a los que les ha gustado la lectura, que han tenido hambre y sed de conocimiento, y que luego, se dedicaron a escribir y compartir a través de las letras. Y que a través de ellas, y de ser congruentes con sus ideales, cambiaron al mundo para bien. Ni que decir.

Algunos de mis libros favoritos han sido:

“Manuscrito encontrado en Zaragoza” de Jan Potocki, un libro increíble, genial, lleno de magia y de misterio, literatura fantástica y de terror, para mí un clásico de la imaginación y de la creatividad. Pero si les interesa, busquen alguna edición vieja, no la corta;  y la nueva, no me convence mucho.

“El infinito en la palma de la mano” de Gioconda Belli, un increible y fascinante relato de la creación del mundo, de Adán, Eva y su descendencia, libro mágico, de increible belleza narrativa y un final muy verdadero…

“Los Mitos de Cthulhu” de H. P. Lovecraft, terror clásico y un clásico para leer…

“El señor de los anillos” de J. R. Tolkien,  que aunque existe la saga cinematográfica, leer el libro, escucharlo a solas, imaginar a los personajes, es una experiencia inigualable.

Y de Tolkien también, sus “Cartas a Papá Noel” estupenda publicación para niños y adultos, donde Papá Noel, narra a los hijos de Tolkien, los avatares que tiene que vivir,  para que los regalos lleguen sin falta a los niños del mundo, junto con las travesuras del Oso Polar, que provocan más retrasos en las entregas…

“La isla de los pingüinos” y “Thais, la cortesana de Alejandría” de Anatole France, “El ojo” de George Bataille, “Los Cantos de Maldoror” de Lautréamont, “El Monje” de Matew G. Lewis, “Agua Quemada” de Carlos Fuentes, “El Coronel no tiene quién le escriba” de García Márquez,  “El Aleph” de Borges, “Congreso de Futurología” de Stanislaw Lem” y “Las mil y una noches” entre otros…

Yo en un mundo de libros

Por ahora me identifico con Francisco Tario y con Leonora Carrington —en su faceta de escritora, además de su obra pictórica— y muchos más libros, tantos como los de Kafka, Hesse, Sand y Le’ Clezió… También, los de arte, los de filosofía, los de medicina, —que de pronto caen en mis manos—los de psicoanálisis;  y otros muchos más, que sin lugar a dudas,  ayudan a pasar las soledades y las tristezas de la vida, así como a disfrutar las grandes alegrías, que también son proporcionadas por ellos, para quien es lector…

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Un comentario en “¿Personas, entidades, seres…?

  1. Terit:
    Las cartas de papá Noel, las leí gracias a tí y estoy a punto de leer a Maldoror, también por tu culpa, espero me haga inmensamente feliz, si no, yo te digo.
    Olvidaste mencionar a Úrsula K. le Guin y no te he contado que me hice de la saga completa y que mi hijo ya se los echó. No mencionas a Dostoievski y su Crimen y castigo… si no lo has leído ¡apaga pronto ésto y vete a hacerlo!
    Gracias por la foto gris, ya habremos de comentarla.

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